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Dispaurenia

DEFINICIÓN
Las relaciones sexuales dolorosas representan una de las alteraciones sexuales
más perturbadoras, por el dolor que provocan al intentar la penetración.
Dentro de este tipo de disfunciones se encuentran la dispareunia, cuadro
caracterizado por dolor genital que se presenta al comienzo o durante el coito
en la mayoría de las relaciones sexuales. También encontramos al vaginismo, que
es un espasmo o contracción involuntaria de los músculos que rodean a la vagina,
por lo que resulta inútil y muy doloroso el intento.
Este último, por lo general, es más alarmante para la mujer, porque le impide la
realización del deseo en la unión sexual; a diferencia de la dispareunia en la
que, aunque con cierto dolor, puede producirse la penetración.
Muchas parejas en que mujer presenta alguna de estas disfunciones demoran
alrededor de cuatro años en consultar un especialista, realizándolo sólo en el
momento en que desean tener un hijo. En muchos casos no consultan por miedo a
tener algún tipo de anormalidad y descubrir que su vagina tiene algún defecto.
En otros porque les da mucha vergüenza hablar del tema con alguna persona.
Generalmente, sólo se trata de una dificultad para relajar la vagina y no de
vaginas "pequeñas". Aproximadamente el 8 - 10 % de las mujeres sufren este tipo
de disfunciones, siendo unas tres veces más frecuentes las consultas por
vaginismo que por dispareunia.
CAUSAS
Las diversas causas capaces de desencadenar el cuadro son de tipo psicosocial,
siendo un típico ejemplo de trastorno psicosomático.
A continuación destacamos las diversas situaciones relacionadas con dolor
durante el coito:
• Factores educativos: educación restrictiva, culpabilizadora, que
transmite erróneas ideas sobre la sexualidad; falta de información, ansiedad,
miedo al embarazo, a perder la virginidad o a contraer enfermedades.
• Factores traumáticos: cualquier hecho de violencia sexual.
• Factores relacionales: inconveniente con la pareja, deficiente
estimulación o inadecuada, etc.
• Factores personales: ansiedad, depresión, etc.
En la dispareunia como en el vaginismo, en algunos casos, comienza en forma
brusca luego de un funcionamiento sexual normal.
En algunos casos, el dolor es posterior a una infección y condiciona el
desarrollo del cuadro, el cual se mantiene después de que la infección ha
desaparecido.
TRATAMIENTO
Los tratamientos del vaginismo y de la dispareunia son muy parecidos, por lo
que detallaremos la terapia conjuntamente.
En el vaginismo, el tratamiento específico se basa en el aprendizaje del control
de los músculos de la vagina, con lo que podrá contraerse y relajar los músculos
a voluntad. Posteriormente, irá ejercitando progresivamente su capacidad para
introducir pequeños objetos, como los tampones higiénicos, aumentado
progresivamente el diámetro de éstos hasta que la mujer se sienta con la
confianza suficiente como para permitir la penetración. El uso de un lubricante
inmediatamente antes del coito generalmente ayuda a evitar el dolor y el espasmo
muscular.
En la dispareunia es imprescindible que la pareja sea consciente de su nivel de
excitación previo a la realización del coito, ya que si no se logra una
lubricación suficiente, la penetración puede ser molesta o dolorosa. Finalmente,
cuando haya podido desacondicionarse el dolor, y la mujer pueda enfrentarse a la
penetración sin ansiedad ni dolor, la máxima atención estará centrada en que la
experiencia resulte excitante y satisfactoria.